Cumarina
dulce · herbáceo · almendrado · cálido · empolvado · balsámico
- Extracción
- Molécula sintética
La cumarina existe de forma natural en el haba tonka, el meliloto, la lavanda y el heno, pero en perfumería se usa siempre sintetizada. William Henry Perkin la obtuvo en laboratorio en 1868 y con ella arrancó, en la práctica, la perfumería moderna: por primera vez un material entregaba un olor limpio y constante que ninguna destilación podía dar a ese precio.
Huele a pasto recién cortado mientras se seca: dulce, herbácea y almendrada, con una calidez empolvada que roza la vainilla sin serlo. Su papel es de cemento y de fondo, redondea, endulza y alarga la fórmula. Junto a la lavanda y al musgo de roble forma el acorde fougère, el esqueleto de buena parte de la perfumería masculina del último siglo.
¿Sabías que...?
- Fougère Royale, de Houbigant (1882), fue el primer perfume construido alrededor de la cumarina y dio nombre a toda una familia olfativa.
- Está prohibida como aditivo alimentario en Estados Unidos desde 1954, mientras que su uso en perfumería sigue permitido y regulado.


