Palo santo
resinoso · cítrico · ahumado · balsámico · mentolado · amaderado
- Origen
- Ecuador y Perú
- Extracción
- Destilación al vapor
El palo santo es la madera de Bursera graveolens, un árbol de los bosques secos de la costa del Pacífico en Ecuador y Perú, pariente botánico del incienso, la mirra y el elemí. Su rasgo más curioso es que la madera recién cortada casi no huele: el aroma se desarrolla con los años, mientras el árbol caído se seca en el suelo y sus resinas se concentran. Por eso el aprovechamiento se limita a ramas y troncos muertos de forma natural, de los que se destila al vapor un aceite esencial en el que el limoneno supera la mitad del total.
Huele a humo dulce de incienso con una apertura claramente cítrica, casi de limón y pino, sobre un fondo balsámico con un toque mentolado. En perfumería funciona como madera resinosa luminosa: da profundidad a las composiciones de incienso, aporta transparencia a las bases amaderadas y sirve de pegamento entre los cítricos de salida y un fondo seco.
¿Sabías que...?
- El aceite se obtiene solo de árboles caídos que llevan años secándose en el suelo, porque la resina aromática se concentra después de la muerte del árbol.
- En Argentina y Paraguay el nombre palo santo designa a Bulnesia sarmientoi, es decir la madera de gaiac, una especie distinta y de olor mucho más ahumado y rosado.
